En tiempos de crisis, especialmente en este que llevamos viviendo ya hace unos años se hace importante que quienes disponen de capital opten por realizar las mejores inversiones, es decir, aquellas que resulten rentables. Hoy día gran número de empresas se hacen la misma pregunta: alquilar nave ¿qué es mejor, comprar o alquilar? No existe una respuesta única ya que cada entidad cuenta con sus particularidades, tanto en la actividad como a nivel económico o societario.

Por esta razón es importante saber lo que realmente se está buscando y cuáles son las necesidades de los demás. Depende de las decisiones que se tomen dependerá la ubicación, las características de las instalaciones, la forma, el tipo de contrato, financiación, entre otros aspectos importantes. Además se considera que los beneficios con este tipo de inversión son grandes ya que se logra una alta rentabilidad sin tener que preocuparte de tanto.

Alquilar nave

Cuando se realiza por completo la compra de unas de estas constricciones, se puede conseguir en posesión un espacio correcto para alquilar nave y así satisfacer las necesidades de diferentes industrias que están dispuestas a pagar una cantidad elevada por asentarse en el mismo. Sin embargo esa rentabilidad alta junto a ese beneficio económico continuo se conseguirá cuando las naves industriales cuenten con características determinadas.

Ventajas e inconvenientes de alquilar y vender una nave

Dentro de las ventajas podemos encontrar la flexibilidad para cambiar la ubicación, además requiere de menos responsabilidades en cuento al mantenimiento y seguridad. Así mismo existe menos necesidad de flujo de caja y una menor inversión inicial en pagos adelantados. En cuanto a los inconvenientes encontramos que no se aumentan los activos de la empresa, las inversiones en acondicionamiento y obras no son recuperables, ni tampoco hay una responsabilidad por el equipamiento.

Ahora bien, si quieres comprar una nave la inversión tiende a ser a largo plazo incluso se puede subalquilar una parte del espacio, eres libre de vender en el momento que lo desees y lo mejor de todo es que puedes utilizarla para refinanciar el negocio. El único problema en este caso es que debes de ocuparte de reparaciones y mantenimiento, además de requerir más flujo de cada efectivo para llevar todo en orden. También se requiere tomar en cuenta ciertos aspectos como:

  • Evolución del negocio: el espacio debe ser tomado de forma inmediata y para la previsión futura por lo menos a medio plazo.
  • Ubicación idónea: puede que la localización inicial no sea la correcta, por tanto, se necesita de flexibilidad.
  • Previsiones del negocio: requisito importante para hacer frente a los pagos iniciales o a los montos regulares.
  • Asesoramiento: lo más recomendable es pedir consejos a profesionales inmobiliarios que puedan abrirte perspectivas y que puedan aconsejarte de la mejor forma posible.

Decisión final para adquirir una nave

Como puedes darte cuenta existen ventajas como inconvenientes en cualquiera de las dos opciones que elijas. Por ello alquilar una nave industrial puede permitirte una gran flexibilidad de movimiento, sobre todo porque puedes cambiar de ubicación en el momento convenido ya sea porque necesitas de una nave más grande o porque la ubicación actual no satisface tus requerimientos de comunicación o transporte.

Cuando decides alquilar una nave las responsabilidades en el mantenimiento pueden disminuir y pasa a ser del propietario de la misma. Esta ventaja te puede facilitar los trámites en caso de originarse algún tipo de inconveniente, lo más importante es que la necesidad de flujo de caja suele ser menor al igual que la inversión inicial en pagos adelantados. Dicho esto puedes tomar tus decisiones fácilmente entre alquilar o comprar.

Si tu decisión está tomada y lo que quiere es comprar una nave la ventaja es que la inversión puede ser a largo plazo. Además tienes la posibilidad de subalquilar una parte del espacio y puedes tener completa libertad para vender tu propiedad cuando quieras. Aunque ser el dueño de una nave requiere de un gran compromiso y responsabilidad, especialmente porque debes estar atento a las reparaciones y mantenimientos de la misma.

Explicado lo anterior ahora debes tomar en cuenta la evolución que prevés para tu negocio, ya que este espacio tiene que servirte para el instante y para un futuro. Por otra parte, la localización inicial de tu nave puede resultar excelente por lo que requerirás de flexibilidad de movimiento para que todo marche correctamente. Este es un aspecto importante a tener presente, sólo así puedes valorar si es preferible comprar o alquilar una nave.

Si quieres que tu patrimonio no corra ningún tipo de riesgo debes estar completamente seguro del tipo de inversión inicial que puedes realizar para hacer frente a las primeras cuotas o pagos. Si acudes a un experto en el tema seguramente te puede brindar expectativas grandes y darte los consejos adecuados para arrancar de lleno. Recuerda que el éxito depende del despeño que quieres darle a tu negocio.