Para ejercer como un administrador de fincas, es necesario que sepas que sepas que hay algunos detalles en los que la ley puede ser ambigua. La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) apunta hacia dos posibilidades, para quienes desean ocupar el puesto de administrador comunitario.

Por una parte, la ley de propiedad horizontal indica que cualquier persona no necesita otro requisito más que ser el propietario la finca, esta situación debe ser suficiente para ser el secretario-administrador o administrador de la misma, en estas circunstancias es el único requerimiento que la ley pide.

Pero, por otra parte, la ley de propiedad horizontal también mantiene abierta la posibilidad de nombrar como administrador, o secretario administrador, a alguien ajeno a la comunidad.  En este caso debe ser nombrado por la Junta de propietarios, siendo requerido por la ley que esta persona esté suficientemente calificada, y legalmente reconocida para ejercer su puesto.

Sin embargo, existe un pequeño inconveniente, pues no especifica qué tipo de cualificación debe tener esta persona, creando así una ligera confusión. Para ser más puntuales, a continuación te presentamos cómo literalmente, la Ley de propiedad horizontal indica lo siguiente en su artículo 13, apartados 5 y 6.

“5. Las funciones del secretario y del administrador serán ejercidas por el presidente de la comunidad, salvo que los estatutos o la Junta de propietarios por acuerdo mayoritario, dispongan la provisión de dichos cargos separadamente de la presidencia.

6. Los cargos de secretario y administrador podrán acumularse en una misma persona o bien nombrarse independientemente.

El cargo de administrador y, en su caso, el de secretario-administrador podrá ser ejercido por cualquier propietario, así como por personas físicas con cualificación profesional suficiente y legalmente reconocida para ejercer dichas funciones. También podrá recaer en corporaciones y otras personas jurídicas en los términos establecidos en el ordenamiento jurídico.”

¿Entonces cómo ser un administrador de fincas?

Tomando en cuenta que la Ley no aclara demasiado este punto, debes saber que el aprendizaje, la organización y la paciencia son claves para llegar a tu meta. El consejo de profesionales en la materia es indispensable, para ir haciendo las cosas bien cuando surjan dudas en las distintas circunstancias que pueden surgir en las comunidades.

También es importante que te mantengas actualizado, y bien informado con respecto a las exigencias que en las comunidades se deben cumplir.  Lo primero a considerar son tus obligaciones, las cuales debes de tener bien delimitadas, y no sobrepasarte en hacer el trabajo que no te corresponda.  Esto es algo que en su momento, debes de aclararle a los vecinos también.

Cómo ser un administrador de fincas

Debes tener bien claro que como administrador de la comunidad, tus tareas se restringen a asuntos comunitarios, no a problemas particulares.  Este es un problema que suele suceder, pues los vecinos en ocasiones no tienen bien claras cuáles son las tareas de un Administrador de fincas, y pueden pedirte incluso que hasta le cambies sus bombillas, pero recuerda que no eres del personal de mantenimiento.

Al delimitar bien tus tareas y dejárselas claras a los vecinos, estarás poniendo límites desde el principio.  De esta forma harás únicamente las tareas que te correspondan, sin excederte en tus obligaciones, pues posiblemente no te agradezcan este hecho, sino de lo contrario, cuando no lo hagas alguien podría tacharte de mal administrador que no realiza su trabajo como debe.

La necesidad de ser colegiado para administrar una finca

Desde el año 2009, cuando la Ley Ómnibus entró en vigor, no es necesario que seas un profesional colegiado para poder ser un Administrador de fincas.  De esta forma la competencia ahora es más libre.  Aunque la Ley ya no obliga a ser colegiado, sí es recomendable que lo seas, pues seguramente esto te ayudará a afrontar las distintas responsabilidades, ser más eficaz y tener un seguro de responsabilidad civil de respaldo. Ofreciendo más garantías a una comunidad.

Existen dos maneras de colegiarte en el Colegio de Administradores, la primera es tener un título universitario,  como el de Economía Comercial, Licenciatura en Derecho, en Ciencias Empresariales, Psicología, Filosofía, Historia, Relaciones Laborales, Marketing, Administración Pública, Arquitectura, Investigación y Técnicas de Mercado, Agronomía, Ingeniería, entre otras. Con el título únicamente debes pagar la tasa correspondiente al colegio al que pertenezcas,  obtendrás tu título de colegiado.

La segunda forma de aprobar el plan de estudios , que el Ministerio de Fomento autoriza en la Escuela Oficial de Administradores de Fincas.  Este plan se desarrolla en tres años, en España puedes encontrarlo en las siguientes Universidades: Universidad de Alcalá de Henares, Universidad Politécnica de Valencia, Universidad de Burgos, Universidad Abat Oliba de Barcelona y en la Universidad Antonio Nebrija de Málaga.  En Burgos y Alcalá tienes la opción de seguir el plan Online.

Una vez con el título de Colegiado, podrás mantenerte al día con sus cursillos, revistas y charlas que el Colegio de Administradores de Fincas de España ofrece. De esta forma, puedes observar que no es necesario ningún conocimiento específico para poder ejercer esta profesión, pero si tendrás el respaldo del Colegio.

Documentos que debes presentar

  • Solicitud en modelo oficial con duplicado.
  • Declaración jurada, que indique que no tienes una condena de inhabilitación.
  • Tres fotografías tamaño carnet.
  • Fotocopia del DNI
  • Certificado de antecedentes penales.
  • Pagar la cuota de ingreso, y la fianza correspondiente a la Póliza de Responsabilidad Civil.